17/6/08

Carta al padre, Meditaciones- F.Kafka




Queridísimo padre:
Últimamente me has preguntado por qué afirmaba yo tenerte temor. Como de costumbre. no supe qué contestarte, en parte por el miedo que tengo ante ti, en parte porque para el razonamiento de ese miedo son necesarias muchas particularidades,(..).

Por favor, padre entiéndeme bien; en realidad estos serían detalles insignificantes; solo se volvieron opresivos sobre mí en tanto en cuanto que tú, el hombre que de forma tan grande era para mí la medida de todas las cosas, no cumplías los preceptos que me imponías. Con ello el mundo se dividió para mí en tres partes: en una, donde yo, el esclavo, vivía bajo leyes que sólo estaban hechas para mí y a las que no sabía por qué, nunca pude corresponder completamente;luego en el segundo mundo, que estaba infinitamente alejado de mí, en el que vivías tú ocupado con el gobierno, con dar órdenes y con el enfado por el incumplimiento, y finalmente, en un tercer mundo, donde vivían felices las personas libres de órdenes y obediencia. Siempre vivía en vergüenza: o seguía tus órdenes, esto era una vergüenza, pues solo valían para mí; o era desafiante contigo, también una vergüeza, pues cómo podía yo ser desafiante contigo; o no podía seguirlas, por ej. no tenía tu fuerza, tu apetito, tu habilidad...(..).

(..)te es imposible hablar tranquilamente sobre una cosa con la que no estés de acuerdo o que sencillamente no haya salido de tí, tu temperamento señorial te lo impide.

Tus métodos educativos, muy eficaces y que nunca te han fallado conmigo eran: reñir, amenazar, ironía, sonrisa maligna y - curiosamente- autolamentación.

Posiblemente sea vago por naturaleza, pero no había para mí nada que hacer. Allí donde vivía era rechazado, condenado, vencido y escaparme a cualquier otro sitio me cansaba extremadamente,(..).

Tenías una especial confianza en la educación por la ironía;correspondía perfectamente a tu superioridad.

Es como cuando uno tiene que ser colgado. Si de verdad le cuelgan , entonces está realmente muerto y todo ha pasado.Pero si se tiene que vivir todos los preparativos para ser colgado y no es sino hasta que cuelgan la cuerda delante de su cara cuando se entera de su indulto, entonces puede vivir con esto toda su vida.




-Y algunos repiten los errores que aprendieron de otros-.

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